jueves, 4 de noviembre de 2010

NOS DUELEN LOS OJOS DE TANTO MIRAR

Esto es un "sinvivir". No sabemos a dónde mirar. Un espectáculo constante.


Lo primero, os queremos mandar una foto de nuestro apartamento porque el otro día no sé si quedó muy claro que es un espacio habitable. De momento echad un vistazo a nuestra habitación, otro día os mandaremos la terraza. El baño y la cocina mejor lo dejamos...



Una vez aclarado esto, vámonos al mundo exterior.
Buenos Aires tiene 3.000.000 de habitantes más 9.000.000 en su zona metropolitana.
Es inmensa. La ciudad más grande con la que nosotros podemos compararla es con Madrid y desde luego se queda pequeña, muy pequeña a su lado.
La Avda. 9 de julio tiene 16 carriles, la estación de autobuses de la que acabamos de venir tiene 75 andenes...aquí todo es a lo grande.
Gente haciendo cola para el banco, gente haciendo cola para el autobús, gente haciendo cola para la farmacia...; además hay coches con bocina hiperactiva, paseadores de perros, recogedores de cartones en carros gigantes , garajes que pitan cada vez que entra o sale un coche...Todo esto convive y, lo que todavía tiene más mérito es que lo haga sin señales de Stop, ningún Ceda el Paso y poquísimos pasos de cebra. La locura.
Eso sí, los colectivos tienen mucho encanto, con sus letreros con nombres evocadores.



Además de callejear, estos días hemos estado en el Jardín Botánico, el Cementerio de Recoleta, la Casa Rosada y el Museo de Gardel.



Os lo creéis, no? Es verdad que estamos aquí.


 Ayer miércoles fuimos en una línea de subte que tiene los vagones de madera, con lamparitas, espejos...lo bueno es que es original, sin modificaciones desde que se inauguró, no es que le hayan dado un toque "vintage".
El lunes nos hicieron la cuenta en la Frutería con lápiz y papel.
Hicimos la compra en un Ultramarinos  a 2 cuadras de nuestra casa en el que parecía que en cualquier momento iba a aparecer Manolito con su pelo pincho.
Los edificios en construcción  no tienen grúas por ninguna parte, todo el trabajo es a mano.
Claro que también hay  modernos centros comerciales y edificios de lujo; eso no nos llama la atención.

Todavia no hemos conocido a ningún psicólogo, pero estoy segura de que caerá.
Los porteños son amables y os aseguro que tiene mérito porque con el estrés que llevan...


Ayer pasamos por el Gran Rex- sí, el de las canciones de Sabina- y compramos entradas para el concierto de Rosana. Edorta vendrá conmigo, esta vez cambio de compañía, chicas.
Como no podía ser de otra manera, el teatro tiene un aforo de 3270 personas. A lo grande.



Después de este empacho de civilización hoy hemos ido a San Antonio de Areco, un pueblo de la Pampa a 113 km de BBAA.
Ha resultado ser un viaje en el tiempo.
En el pueblo hay más bicicletas que coches. En cada cuadra hay una tienda de artesanos (cuero, plata, telas, dulces caseros...).
Nuestro menú ha sido ensalada, pasta y carne. A ver si sabéis cómo lo hemos repartido?
La carne, buenísima. Otro tópico que se cumple.
Hemos comprado alfajores y queso, así que parece que de momento hambre no vamos a pasar.


Nos despedimos con la barriga llena.